Entrevista a Xabi San Martín. La Oreja de Van Gogh

Creo que es una buena anécdota el cómo surgió esta entrevista. Andaba yo aburrido una tarde de domingo, dedicando mi tiempo a perder el tiempo. De esto que se me ocurre hacer un hilo por Twitter en el que explico como el disco, Lo que te conté mientras te hacías la dormida, es propaganda comunista. Un mero juego, la gracia (para quien la tuviera) era sobreanalizar las letras. Yo que lo plantee como una broma para mis pocos seguidores, resultó que acabó teniendo cierto fenómeno viral en Twitter. El caso es que el dichoso Hilo le llegó a La Oreja de Van Gogh, siendo muy simpáticos lo retwittearon y me comenzaron a seguir. Yo esto lo vi como una oportunidad de oro para saludarles y pedirles una entrevista. Lo cierto es que a día de hoy me fascina el buen humor y agrado con el que me contestó Xabi San Martín.

Yo como muchos de mi edad – los niños del 2000 – empecé a escuchar La Oreja de Van Gogh por culpa de mi hermana mayor. Canciones del formato mp3 que sonaban en las minicadenas, coches o los primeros iPods. Sus letras, como la de otros tantos grupos del momento, han marcado mis primeras experiencias con la música.


Bueno, empezando desde muy el principio ¿Cómo fueron los inicios? A mí me interesa mucho cómo nace la banda, el cómo os conocisteis; vuestros primeros ensayos o conciertos antes de grabar el primer álbum.

Éramos ya amigos antes de formar el grupo y de vez en cuando alguno traía a la playa de Ondarreta alguna guitarra para cantar y hacer el bobo. El gran momento era cuando acabábamos cantando juntos y a gritos la versión de Nirvana de Where did you sleep last night… En una de esas se nos ocurrió que podíamos tocar cada uno un instrumento y formar un grupo para tocar las canciones que nos gustaban. Es el verano de 1994.

Estuvimos maltratando las canciones que más nos gustaban con algún otro amigo que pasaba por allí y se animaba a cantar hasta que, por pura casualidad, conocimos a Amaia y le animamos a que se viniera un día. Nos entusiasmó, claro. El momento en el que cantó a capella Nothing compares 2U fue brutal y no lo olvidaremos nunca. Diciembre del 95. A partir de entonces, además de versiones, nos atrevimos a escribir alguna canción con más ilusión que criterio, desde luego. Sin embargo le empezamos a coger el gusto y seguimos intentándolo hasta que terminamos por grabar una maqueta con poquísimo dinero. Tocábamos por bares de San Sebastián, en la universidad, en concursos locales… En una de esas, en 1997, una amiga nuestra envió una maqueta  a traición a Sony Music y nos llamaron para decirles que les interesábamos. Alucinamos, claro, y nos pusimos a escribir canciones como locos que terminaron siendo nuestro primer disco. Salió en mayo del 98 y lo demás ya es historia.

Ya visto con perspectiva, veo que hubo una suerte de generación musical con vosotros y otros grupos como Amaral, Pereza, El Canto del Loco… Para mí, la última generación del pop rock en España antes de que el género se moviese al llamado indie ¿Cómo valoras el haber coincido en el mismo tiempo con toda esta oleada de bandas? No sé si lo percibes, al igual que yo, como una generación musical.

Sí, es cierto que coincidimos en el panorama mainstream un montón de grupos, pero supongo que no teníamos mucho que ver musicalmente unas con otros. Sin embargo sí que compartíamos la manera de ver la música: escribir nuestras canciones, tocarlas juntos, local de ensayo… Fueron buenos tiempos para nosotros y aprendimos un montón. De esa época recuerdo que compartimos muchas veces escenario con Los Piratas por ejemplo y escuchábamos sus historias con la boca abierta. En aquel entonces empezamos a vender muchos discos y por eso ellos tocaban antes que nosotros, sin embargo, esperábamos a salir a tocar viendo cómo tocaban: los pedales de las guitarras, la configuración de la batería… Soñábamos con ser así de expertos.

Nuestra ambición es que la gente nos siga escuchando donde sea. Es más, nosotros regalaríamos los discos, ahora que no nos oye Sony y luego, si les apetece, que vengan a vernos en directo.

Publicasteis un tuit que me hizo gracia, decía algo así como los CD´s de mp3 donde convivíais con artistas como Alejandro Sanz o Foo Fighters. Siendo muy niño recuerdo escuchar este tipo de discos hechos por mi hermana en la parte de atrás del coche cuando íbamos de viaje. Claro, los de mi edad hemos crecido con vuestras canciones y ahora cuando salimos de fiesta y al final de la noche nos ponen Rosas, La madre de José o Marta, Sebas y Guille pues nos volvemos locos. Sin duda, tenéis álbumes que han pasado la prueba del tiempo. En relación con la pregunta anterior, ¿no sientes La Oreja de Van Gogh como una banda que ya se ha convertido en un mito musical?.

Nosotros es que estamos demasiado dentro como para sentirlo, pero sí que mucha gente nos ve como tú lo describes. ¡Y es un honor! Me gusta mucho que los años dan distancia y la distancia relativiza las cosas. Gente que nos aborrecía, hoy, como mínimo, nos concede lo que tú dices: que después de tantos años, nuestras canciones ya son míticas.

Son entre los años 1998 y 2006  donde la Banda experimenta su mayor boom con esos primeros cuatro discos. Echando la vista atrás, ¿qué opinas de esos años de tanta popularidad? ¿Cómo los vivisteis teniendo en cuenta vuestra juventud?.

Fueron años veloces. Demasiado, probablemente. Pasamos en un parpadeo de ser unos chavales universitarios de clase media y de provincias a recorrer países de distintos continentes, salir en la tele, dar conciertos para miles… Recuerdo que hubo un año por ejemplo que dimos 150 conciertos. Poco menos que un día sí y otro no.

Fue impresionante y un privilegio vivir la experiencia del éxito total. Sin embargo, como dices, teníamos poco más de veinte años y nuestras cabezas estaban programadas para llevar una vida mucho más normal. Aunque parezca difícil de comprender hubo momentos personales difíciles, sobre todo por cuestiones de estrés y ansiedad.

Hoy en día el grupo sigue llenando auditorios por España y Latinoamérica, sin embargo todo es más pausado y, ¿sabes qué?, lo disfrutamos mucho, mucho más. El tren se mueve pero a una velocidad contenida y podemos distinguir el paisaje (toma metáfora de novela de supermercado que me acaba de salir).

La Oreja de Van Gogh también ha vivido a caballo entre dos épocas de la industria musical: el final de la industria de la venta de discos y, en gran medida, la de las salas de conciertos, frente a una nueva industria donde priman más las plataformas de streaming como Spotify y el sistema de festivales de música ¿Cómo se ha ido adaptando la banda a los nuevos cambios de la industria?.

Recuerdo que había quién decía hace unos diez años que internet se iba a cargar la música. ¡Vaya tontería! Lo que sí que se cargó fue el modelo vigente entonces de negocio de la música, que es muy distinto. Para nosotros, y yo creo que para cualquier persona que quiera difundir lo que hace, internet es un paraíso, pero para las discográficas, que han tardado en encontrar su papel en este nuevo escenario, ha sido un golpe durísimo. Ahora se gana muchísimo menos dinero que antes, incluso aunque tengas un éxito loco, pero respecto a nosotros y con el corazón en la mano: no fue por dinero que nos juntamos para hacer música y tampoco será por dinero que lo dejemos. Nuestra ambición es que la gente nos siga escuchando donde sea. Es más, nosotros regalaríamos los discos, ahora que no nos oye Sony y luego, si les apetece, que vengan a vernos en directo.

Si es que, visto con distancia, que nuestra música terminara sonando en Los 40 fue accidental. Nuestro camino natural hubiera sido grabar con una indie. Y eso con suerte.

El álbum, Nuestra casa a la izquierda del tiempo, me parece uno de los más interesantes.  Separa las dos etapas de la Banda marcada por la salida de Amaia Montero y la entrada de Leire Martínez; pero también el reto de revisitar canciones antiguas ¿Cómo fue afrontar la reinterpretación de las canciones? Es un disco ambicioso, ¿no tuvisteis dudas de la recepción del público?.

Nos ofrecieron la posibilidad de hacer un disco con los éxitos del grupo con arreglos orquestales y nos pareció un lujo probar algo así (hasta entonces los violines para nosotros no eran más que un sonido que sacábamos del sampler…).

No pensamos en cómo iba a recibirlo en público, la verdad. Nos gustó tanto la idea que ni lo dudamos. Quedó un disco curioso y raro, pero creemos que es bonito ver las canciones de otra manera.

Hasta bastante tiempo después no caímos en que podía entenderse como un intento de tener aquellas antiguas canciones cantadas por Leire, pero la verdad es que nunca fue esa nuestra intención. Teníamos tan claro que las canciones con Amaia van a estar siempre ahí que el disco lo veíamos como un capricho extra, no algo que intentara sustituir a los clásicos.

Veo que en estos años ha salido una nueva horneada bastante potentes de grupos rock-pop o tonti-pop como Carolina Durante, las Cariño, Colectivo Da Silva, Los Vinagres, o los ya algo más veteranos, Novedades Carminha. Como un padre que ve a los nuevos hijos, ¿qué opinas de estas bandas? Yo sí que siento que existe una conexión entre la música de principios de los 2000 y la que hacen ahora.

Sí, totalmente. Hay mucho del espíritu en algunas de esas nuevas bandas con el que nos identificamos plenamente. Si es que, visto con distancia, que nuestra música terminara sonando en Los 40 fue accidental. Nuestro camino natural hubiera sido grabar con una indie. Y eso con suerte.

Xabi San Martín en el concierto de Valladolid (2017). Foto. Sara Cabezas.

¿Qué nos espera en el próximo álbum que nos andáis preparando? Creo que aún anda pendiente de lanzarse el single y el título del disco.

El disco lo hemos terminado de grabar a finales de enero y ya casi está mezclado. El single iba a salir el pasado viernes 20 de marzo, pero por motivos evidentes está todo en pausa. Tenemos que pensar cómo hacerlo.

El nuevo álbum es, como los anteriores: la continuación lógica del grupo. Estamos especialmente orgullosos porque todo es más potente que nunca. Y no solo el sonido, que también. Las letras, los arreglos… A los fans les va a encantar (¡espero!) y además creo que puede sorprender a quien no le gustemos y se atreva a escucharlo sin prejuicios.

Ya para finalizar, ¿cuántos deseos  musicales quedan por cumplir? Me refiero a tocar en algún lugar emblemático, colaborar con alguna banda o artista en concreto o algún proyecto de disco pendiente. Espero que siga habiendo ideas en la cabeza.

Hemos cumplido muchísimos más deseos musicales que los que teníamos. Somos unos verdaderos privilegiados y no dejamos de repetírnoslo. No es muy sexy, pero seguir recorriendo el mundo juntos y vivir de escribir música es lo que pediríamos.

Ah, ideas no van a faltar nunca, lo que esperamos que tampoco falte es alguien que las quiera escuchar.


Me gusta pensar esto como un hilo rojo: mi “pequeño yo” escuchando La Oreja de Van Gogh en los asientos de atrás del coche unido a que años más tardes bromeará acerca de sus letras. Para mí, como hemos dicho en la entrevista, ahí reside la clave de los grupos míticos: aquellos que puedes revisitar, reinterpretar, resignificar… Por lo pronto, desde aquí estaremos al tanto de las fechas para el disco y conciertos. Algo me ha comentado Xabi San Martín de unas cervezas, que sepa que me lo apunto.


*Agradecimientos a Sara Cabezas por habernos cedido sus fotografías. Instagram: sara_cabezas. Twitter: @sara_cabezas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

Crea tu página web en WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: